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04-12-2006

Insectos y obesidad

La dieta de algunos insectos, rica en proteínas y pobre en carbohidratos, les permite funcionar con un metabolismo azucarado de baja intensidad

Los insectos llevan en estos pagos muchos más años que nosotros y su adaptación a las circunstancias parece modélica. Por más que hagan gala de un apetito voraz, no engordan ni padecen trastornos metabólicos. Los científicos empiezan a preguntarse por qué y creen que ya ha llegado la hora de que aprendamos de los insectos, no sólo de su comportamiento y biología para identificar las claves contra la obesidad sino porque constituyen, por sí mismos, un remedio.

Spencer Behmer, entomólogo de la Universidad de Texas, ha llevado a cabo un estudio sobre la gestión que los insectos hacen de los hidratos de carbonos a fin de interpretar por qué pueden devorar tanto sin estropear su metabolismo. Al igual que nosotros, los insectos requieren hidratos de carbono y proteínas para subsistir, que obtienen a partir de diversas fuentes alimenticias. No obstante, al contrario de nuestros diminutos contrincantes, los seres humanos hemos pasado la mayor parte de nuestro desarrollo evolutivo con un acceso difícil a las fuentes de hidratos de carbono en estado puro, por lo que el organismo se adaptó en su momento a un metabolismo con restricciones en dichos nutrientes.

Un sistema biológico de ahorro, en el que la insulina desempeña un papel esencial, escatimaba cada porción dispensable de azúcar hacia un almacén adiposo con el que poder funcionar en etapas de carestía. Se trata de un proceder común entre los mamíferos, de los osos a las marmotas. Behmer considera que la industria alimenticia proporciona hoy fuentes directas de hidratos de carbono que nos ponen a la altura de los insectos, aunque con un cuerpo no preparado para algo tan dulce. «Si fuéramos capaces, como los insectos, de adaptarnos tanto a los periodos de escasez como de abundancia, daríamos un paso enorme para combatir el síndrome metabólico, la obesidad o la diabetes». El investigador tejano se puso a estudiar el metabolismo de las polillas a través de ocho generaciones seguidas de un grupo seleccionado, sometidas a situaciones extremas de hambruna y sobrealimentación.

Las polillas prefieren a Atkins

Uno de los puntos más sobresalientes de la investigación de Behmer fue descubrir que las orugas no «ahorran» azúcares en forma de grasa como nosotros, sino que basan su supervivencia en una «gestión» de los recursos disponibles. Por lo común, estos insectos prefieren siempre una dieta rica en proteínas y pobre en carbohidratos (como la ideada por el doctor Atkins), de forma que acostumbran así sus diminutos organismos a funcionar con un metabolismo azucarado de baja intensidad.

«Más aún, las polillas ponen sistemáticamente sus huevos en las plantas que contienen menos almidón, de forma que sus crías deban acostumbrarse de entrada a funcionar con menos». Incluso cuando Behmer situó a las orugas en un medio con plantas muy ricas en almidón, siguieron escogiendo las de menor densidad para «encauzar» debidamente la supervivencia de su prole.

El entomólogo estadounidense, que ha publicado los resultados de su ensayo en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences, se ha puesto en contacto con investigadores médicos de las universidades de Oxford (Reino Unido), Sidney (Australia) y Auckland (Nueva Zelanda) para conocer qué aplicabilidad puede tener esta sabiduría de insecto en la naturaleza humana.

Un nuevo ámbito de estudio

La hemolinfa, el equivalente a nuestra sangre en los insectos, es hoy objeto de detallados estudios. Este viscoso fluido encierra la síntesis, deposición y entrecruzamiento molecular de proteínas, quitina, catecolaminas y lípidos. Por primera vez se estudia la síntesis y degradación del glucógeno de los insectos durante la transición larva-adulto y su correlación con el metabolismo de los lípidos glucoconjugados y las proteínas. Se ha identificado, asimismo, un nuevo metabolismo de catecolaminas en los insectos por medio de una síntesis de beta-alanil-dopamina. Los biólogos consideran que tales investigaciones pueden redundar en un mejor conocimiento de las propiedades de la quitina y el quitosano.


LA BOTANA, UNA OPCIÓN
Del comportamiento y la biología de los insectos no sólo pueden aprenderse claves contra la obesidad, sino que los insectos constituyen por sí mismos un remedio. En México, un equipo de antropólogos ha dado con uno de los más preciados secretos para la buena salud de las poblaciones nativas prehispánicas: incluían insectos en su dieta. La llamada botana (dieta a base de insectos) constituye aún en el país mesoamericano una opción gastronómica: piojos con sal y limón, chinches al guacamole (o «caviar mexicano»), pulgones, hormigas, moscas y escarabajos.

El beneficio que los insectos aportarían al organismo no se resume sólo en su nulo aporte de colesterol, sino en la adición de componentes químicos capaces de prevenir y curar enfermedades digestivas, respiratorias, óseas, nerviosas y reumáticas. Los alimentos mágicos de las culturas indígenas mesoamericanas es el título de un estudio publicado por Octavio Paredes López y otros expertos en el que se aboga claramente por la entomofagia, «una costumbre que se practica en México desde la época prehispánica».

De hecho, en el Códice Florentino de Fray Bernardino de Sahagún, al poco del desembarco español en las Américas, se describen hasta 96 especies de insectos comestibles, que el equipo de Paredes amplía hoy a 681. Para los entomófagos sibaritas, en Ciudad de México abre todos los días un restaurante especializado en tales suculencias y bautizado con el nombre de «El Gusanito del Antojo». Sus botanas se sirven entre una variedad de entremeses, salsas y otros platos picantes. «El consumo de escamoles, chapulines, hormigas chicantanas, jumiles y caracoles se hace hoy más por morbo que por un conocimiento verdadero de su valor nutricional», se quejan los antropólogos.

Añaden que el sabor de tan diminutas piezas es casi inapreciable, y que son las texturas y aderezos los protagonistas del buen gusto. «Por lo demás ?asegura Paredes- los insectos contienen complementos nutricionales como los obtenidos a través del consumo de carne, leche y huevos». Además, se han identificado en su composición sales minerales que ayudan a regular la presión sanguínea, calcio y magnesio. «Se ha observado, incluso, que contienen cantidades importantes de vitaminas del complejo B».

Fuente: http://www.consumaseguridad.com/

Alta cocina en el espacio

 
Marte
La idea es animar a los astronautas, sobre todo en viajes largos, como en el caso de Marte.
Si usted pensaba que la comida de los astronautas consiste en píldoras de colores o en platos aburridos y sin sabor, cuya única misión es proveerles de los nutrientes suficientes para mantenerse sanos y fuertes durante su misión en el espacio, se equivoca.

Recientemente, los astronautas de la Estación Espacial Internacional (EEI) cambiaron sus raciones habituales por platos tales como codorniz asada en vino de Madrian y pechugas de pato confitado, informaron las autoridades de la Agencia Espacial Europea.

El menú fue creado por el chef francés Alain Ducasse.

La agencia le pidió a Ducasse que ideara una serie de platillos para marcar las celebraciones que ocurren durante los viajes largos, como por ejemplo el año nuevo, los cumpleaños de los astronautas o la llegada de una nueva tripulación.

Se espera que en el futuro esta clase de comidas, además de alimentar a los astronautas, sirva para levantarles el ánimo, sobre todo en las misiones que se extienden por más de 1.000 días.

Falta un detalle

Las comidas preparadas por Ducasse fueron desarrolladas conjuntamente con el Centro Nacional Francés de Estudios Espaciales.

Alain Ducasse
El menú fue diseñado por el chef francés Alain Ducasse.
Cada plato fue elaborado de acuerdo a los rigorosos parámetros de higiene que se aplican a la preparación de alimentos que se envían a la EEI.

Lo único que les resta hacer a los astronautas y cosmonautas de la estación es calentar los alimentos.

"Estaba delicioso. Fue algo muy especial comer esto el domingo por la noche", dijo Thomas Reiter, uno de los astronautas de la EEI que se encuentra allí desde hace cinco meses.

UNO DE LOS MENÚS
Plato principal: pollo con especias y legumbres salteadas
Guarnición: puré de apio con un toque de nuez moscada
Postre: arroz con leche con frutas cristalizadas o abrillantadas
"La comida es algo que nos da un descanso. Nos da alegría y tratamos de tomarnos tiempo para disfrutarlas", agregó Reiter.

Sin embargo, para que el almuerzo o la cena sean perfectos falta un ingrediente, acotó Reiter:

"¡No tenemos duda que sería mejor si pudiésemos acompañar los platos con un vino!"

Fuente: http://news.bbc.co.uk/

17-09-2006

Posada Tarahumara en Galipán

Este fin de semana estuve en Galipán, atendiendo una invitación muy especial. 
 
La posada se llama Tarahumara. Se especializan en comida Mexicana (y muy buena), pues su dueña es de este país. La cocina al estilo colonial, esta a la vista. Simplemente es hermosa, perfecta para el lugar y llena de antigüedades. Horno y cocina a leña, plancha y parrilla. Todo en un mismo ambiente al aire libre y frente a los comensales. La vista de la cocina es hacia la antigua ruta del teleférico que iba al Litoral. Se observa perfectamente un funicular suspendido desde hace muchos años y a la derecha el Hotel Humboldt. Lamentablemente se observan en las fotos por la neblina.
 
Para reservaciones a través de 0414-3248317 y 0414-3202771.
 
Queda a 45 minutos de Caracas. Tienen solo una cabaña para ocho personas (por los momentos). La atención, el servicio, la comida y la cantidad de detalles que acompañan la estadía son incontables. Indescriptibles recuerdos. Acá algunas fotos.
 
 
Entrada a la Posada
 
 
 Horno de leña, colección de calderos y botellas. A la derecha molino de maíz
 
 
 Como es los viejos tiempos: fogón a leña
 
 
La cabaña rodeada de naranjales, con vista al Hotel Humboldt a la derecha y al frente hacia la antigua ruta del teleférico
 
 
 
 
 
 
26-08-2006

Cafe Tortoni

 
 
Tiempo sin actualizar...un poco mas de tres semanas...problemas con mi antivirus.
 
He pensado en tantos temas...este es una de los pendientes en borrador y pensé que era el adecuado para retomar el blog.
 
Café Tortoni ha sido uno de los lugares que recuerdo con mayor detalle de mi viaje a Argentina. El cuello de cisne que se encuentra en la barra, creo que jamás lo olvidaré, al igual que el mármol de sus mesas, los vitrales en el techo y el color verde esmeralda del cuero de sus sillas...simplemente una delicia.
 
Es un lugar cargado de historia, arte, diseñado para conversar o simplemente estar de paso, solo con una bebida.
 
Cualquier persona puede imaginar los sueños que se han costruido en ese café.
 
Para mi es inolvidable, elegante y con mucho estilo.

El Café Tortoni es un café situado en el 825 de la Avenida de Mayo, en la Ciudad de Buenos Aires.

Inaugurado en 1858 por un inmigrante de apellido Touan, fue nombrado Tortoni porque así se llamaba un establecimiento del Boulevard des Italiens donde se reunía la elite de la cultura parisina del siglo XIX.

Anteriormente funcionaba en el lugar el Templo Escocés de Buenos Aires, y el café estaba instalado en la esquina, en Rivadavia y Esmeralda.

En 1880 fue trasladado a su ubicación actual, pero su entrada era por la calle Rivadavia.

En 1898 se inauguró la entrada por Avenida de Mayo, y la fachada fue realizada en por el arquitecto Alejandro Christophersen.

A finales del siglo XIX el café es comprado por otro francés, Celestino Curutchet.

En la bodega del café funcionó La Peña, inaugurada en mayo de 1926, que fomentó la protección de las artes y las letras hasta su desaparición, en 1943. Entre los asistentes se encontraban  Las mesas vieron pasar figuras de la política como Lisandro de la Torre y Marcelo Torcuato de Alvear, figuras populares como Carlos Gardel y Juan Manuel Fangio, prestigiosas figuras internacionales como Albert Einstein y Federico García Lorca, y jefes de Estado como Juan Carlos de Borbón.

Actualmente el subsuelo (sala "La Bodega") es escenario de diferentes artistas de tango y jazz

 
28-05-2006

Restaurant Astid y Gastón. Caracas

 
 
 
Restaurante No. 5 para esta exitosa pareja de Chefs/Restauranteros, abrió en Las Mercedes. Claudia Mugas y Alexander Dioses, ambos cocineros peruanos, están al frente de los fogones de esta nueva sucursal de A y G.
 
Según un artículo publicado el 22 de abril un tercio del menú ofrece platos de origen peruano y el resto está inspirado en la cocina local, utilizando productos y sabores locales tales como las caraotas (frijoles), casabe y harina de maíz, entre otros.
 
Una de las novedades del Astrid y Gastón de Caracas es que se podrá degustar de una variedad de platos populares originarios de las distintas ciudades donde se ubica el local y que se han llevado a tamaño de "tapas" o picadas.
 
La cocina de este local mide 140 metros cuadrados, tiene y un total de 20 cocineros. La cocina es hermosa, esta a la vista del comensal. Casualmente estuve almorzando con un amigo el día de su apertura. Fuimos la segunda mesa en llegar. El servicio es impecable. Los panes los hacen en el restaurant y los calientan en el momento del servicio en un pequeño horno que se encuentra en la sala. Las señoritas o grisinis son los mejores que he comido. La causa es para mi la mejor de la ciudad. Tienen un róbalo de "Rio Chico" inmejorable. Los postres son muy buenos. Se debe reservar.
 
 
08-12-2005

Restaurant Dar Moha. Marrakech


082905.10.jpgEl riad perteneció al pachá de Marrakech y más tarde al modista Pierre Balmain, ahora un restaurant especializado en cocina marroqui, en manos de un chef que vivió en Suiza.
 
Le ha dado un giro a la comida local, sin dejar de lado los típicos sabores de esta cocina.
 
Aún no lo he visitado, pero esta en mis planes para el próximo año.
 
Las fotos que he visto me parecen hermosas. Me imagino un ambiente como el cuento de Aladino y su lámpara maravillosa...

Abierto en el 2000. La mesas están dispuestas debajo de palmas y matas de plátano, alrededor de una hermosa piscina.
 
El nombre del chef es Moha y su esposa Alma, suiza de nacimiento. Entre los platos más famosos están el tagine de cordero a las frutas confitadas o el couscous con melón a la miel de tomillo.
 
Sirven sólo cenas
 
27-09-2005

El "Fast Good" de Ferran en Chile

Hace ya algun tiempo se habla de la comida rapida pero de calidad, especificamente del  restaurant que abrio sus puertas el Madrid cerca del Bernabeu de la mano de Adria.
 
El porque de su creacion lo explican sus palabras: "si no puedes con tu enemigo, únete a él o estúdialo y véncele con sus propias armas". El habla  frescura de los alimentos, las cocciones al instante, la ligereza de muchos platos, papas fitas en aceite de oliva, hamburguesas con tomates confitados, queso azul, sandwich de queso gorgonzola y rucula, paninis. Estos entre otros platos sedujeron a un grupo de inversionistas chilenos llevando el concepto hasta nuestro continente y con intenciones de expansion. Abrieron a principios del 2005. Hablan de 80 restaurantes y digo yo, porque no pensar en Caracas?
 
Mas detalles: http://www.lun.com
 
Cometarios del restaurant en Chile: http://www.restaurantes.emol.com
05-07-2005

Colonia Tovar Günter y Bergland

La Colonia Tovar es uno de los lugares de tradición, que muchos venezolanos hemos visitado y recomendado a familiares o amigos "importados".
 
La visita siempre tiene sus encantos desde las tradicionales fresas con crema, hasta el chocolate caliente frente a la iglesia en el café Mushtall acompañado de una tartaleta,  o una noche en el Hotel Bergland frente a la chimenea degustando una copa de moras con vino caliente (ver foto, para mi uno de los mejores hoteles de la zona con buena atención, servicios y comida, mi preferido desde niña)
 
Mis visitas a la Colonia (como la llamamos lo caraqueños) en los últimos años han ido en ascenso. La razón es que ahora vivo más cerca del Jarillo que de Caracas.
 
El Jarillo es un pueblo adorable, donde se dan cita muchos parapentistas (por llamarlos de alguna manera) y ciclistas  los fines de semana. Su nombre se debe a un árbol de la zona, con flores blancas que tienen forma de pequeños jarros o jarrillos.  Su establecimiento es de 1890 por los hermanos Breindenbach, es en 1930 se consolida.
 
La carretera hacia este pueblo, desde Los Teques via Pozo de Rosas, es un poco estrecha y de cuidado por la neblina en especial los dias de lluvia, pero los paisajes son únicos (vean las fotos que estan publicadas). 
 
Luego de comprar pan prote, tipico alemán, en una casa pequeña a la orilla de la carretera que tiene un letrero "Pan Casero" (ver foto) y algunas fresas, moras, duraznos e higos, se sigue hasta conseguir la carretera que viene del Junquito y de allí en adelante solo queda llegar al pueblo y preguntar por el sector El Calvario donde esta el Hotel y una venta de embutidos muy simpática.
 
Los embutidos tienen el nombre de su dueño, Günter. No se trata propiamente de un restaurant sino de una charcutería que le provee a varios establecimientos en Caracas, Valencia y Maracay, especialmente a cadenas hoteleras, el resto de los mortales nos podemos acercar hasta la casa del maestro charcutero para que nos atiendan.
 
¿Cómo llegar?, luego de pasar el Hotel Bergland y  el Hotel Edelweiss la próxima calle a la derecha (no recuerdo el nombre) y al final consiguen la casa del maestro charcutero.
 
La fachada tiene un cartel que dice el horario de atención al público (miercoles a sábado de 8 a 12 y de 2 a 6 pm). En  la entrada de la casa hay una cartelera con reportajes del Sr. Günter y fotos de una gran salchicha (de 15 mts de largo y casi 500 kg) que hizo algunos años atrás cuando trabajaba con Charcutería Tovar antes de montar su propia fábrica.
 
Günter vende especias, mermeladas, salchichas alemanas, polacas, cerveceras (son pequeñas y picantes), pastel de carne, lomo curado y varios productos mas. No dejen de probar un paté que es ahumado, su presentación es como una salchicha y tiene una textura un poco gruesa pero de verdad es único su sabor ahumado (para los que nos gustan). Generalmente atiende su esposa que encantadora pues el se encuentra en la fábrica.
 
Todos los productos son muy frescos mejores que los que se consiguen en los mercados con todo y sus marcas reconocidas y de trayectoria nacional. Pruébenlas.
 
Cuando salgan bajen a Caracas por la misma carretera para que vean el atardecer desde el Mirador Club de Vuelo en Parapente, es hermoso
 
14-06-2005

Comer en la oscuridad

Si usted es un chef pantalla que anda en búsqueda desesperada de que lo consideren un vanguardista, o si por el contrario es usted un empresario que se muere de ganas de inaugurar restaurante diferente pero no sabe cómo hacerlo, una nueva idea nacida en Europa está iluminando el negocio gastronómico: Apague la luz. Esta idea no es nueva nace hace casi cuatro años en Europa.

"Es una completa tontería". "Los payasos en la gastronomía creen que éste negocio es un circo" fueron las dos primeras reacciones que recogí cuando comenté desde este site sobre la novedad a chefs profesionales, el primero en España y el segundo en Francia. El tercer consultado, en Brasil fue más irónico: "Si a pleno sol es frecuente que en los sitios sin escrúpulos le den al comensal gato por liebre, imagine el señor lo que ocurrirá cuando esto se extienda". La moda ha sido creada en Austria, país de gente seria en la cocina, pero con escasos cocineros estrellas.

El pionero fue el restaurante Blindekuh, en Zurich. El sitio está en penumbras pero el personal es ciego. A las parejas le gustó la idea y hasta ahora hacen cola para reservar. Después en Alemania, en las ciudades de Colonia primero y después en Berlín abrieron los Unsicht-Bar. La idea comenzó a extenderse, nacieron franquicias y en Argentina una ONG la puso en práctica en un restaurante-taller llamado "El Gallito Ciego".

La novedad se disparó ahora cuando el desconocido empresario Albin Wegerbauer lanzó fuegos artificiales para inaugurar un restaurante en Viena, donde no se ve ni lo que se conversa. "Agudiza los sentidos" dicen los partidarios de la idea. En el nuevo restaurante, todo es a oscuras. Incluso el nombre del chef. Los camareros trabajan con aparatos de origen militar de visión nocturna que les permiten servir y atender a los comensales sin el riesgo de tropiezos ni confusiones con los platos. Los clientes ingresan al local en fila india, como si fuera un trencito. En la mesa utilizan el sentido de las horas en las esferas de un reloj para ubicar la vajilla, los cubiertos y una copa de vino. Está prohibido fumar, encender los celulares, tomar fotos o utilizar relojes con esferas luminosas.

"Es tan divertido como una cita a ciegas en una habitación a oscuras, rodeado de gente que está en lo mismo, pero donde no puedes portarte mal ni interactuar con otras mesas porque los mesoneros te están viendo. La luz solo llega cuando tienes que pagar la cuenta" reveló Urika Powel, quien asistió al restaurante acompañada por una amiga. "No regreso" comentó.

Wegerbauer reveló a los periodistas de su ciudad que los comensales se ponen las servilletas como baberos para proteger su ropa, y que se cometen en una noche muchas violaciones a los códigos usuales de la mesa. Meter el dedo en el plato para comprobar la consistencia o la forma de los alimentos que van a ingerir, es la más frecuente. Aparentemente, la clientela se divierte con sus torpezas. En el menú se han eliminado los platos de "alto riesgo" como las sopas, y todos los cuchillos son de punta roma.

Fuente: http://www.mipunto.com

05-06-2005

El restaurant más antiguo del mundo

Botín es considerado por el libro de los Record Guinness, como el más antiguo del mundo, fundado en 1725 en Madrid, España

                                                                                                                              Allá por 1561, el rey Felipe II ordena el traslado de la Corte a la ciudad de Madrid. Nuestra localidad agradaba más al joven rey y a su esposa, Isabel de Valois, que Toledo o Valladolid. Las razones de esta preferencia eran sobre todo de índole práctica: Madrid estaba en el centro, equidistante de los extremos peninsulares; su agua era buena y su clima agradable y sano.

La llegada de la Corte supuso para nuestra ciudad un crecimiento urbanístico espectacular y un poco caótico. Precisamente para controlar este caos se creó la llamada Junta de Policía y Ornato que estaba presidida por el arquitecto Francisco de Mora, aparejador de Juan de Herrera durante la construcción del Monasterio de El Escorial. Esta junta se encargó de alinear fachadas, suprimir desniveles abruptos y eliminar voladizos.

Madrid siguió creciendo, a pesar de que a la muerte de Felipe II Felipe III traslada, solo temporalmente, la Corte a Valladolid. Y es justamente en esta época (concretamente en 1590) cuando tenemos constancia de la existencia del edificio que hoy alberga Botín.

Su propietario solicitó el Privilegio de exención de huéspedes (hay documentación acreditativa de este hecho). Este impuesto lo pagaban aquellos propietarios de un inmueble de más de una planta que no deseaban albergar en él a miembros de los cortejos reales que llegaban a Madrid y que no se hospedaban ni en Palacio ni en las casas de los nobles.

En 1606 la Corte vuelve a Madrid y en 1620 con la reforma efectuada en la Plaza Mayor (antigua Plaza del Arrabal) la zona se convierte en el principal enclave comercial de la ciudad: Zapateros, curtidores, cuchilleros, latoneros, herradores...De hecho, las calles de la zona adoptaron el nombre de los oficios que en ellas se ejercían: Ribera de Curtidores, Plaza de Herradores y...como no, Calle Cuchilleros. Y es justamente en el número 17 de esta vía donde estableció su negocio un cocinero francés llamado Jean Botín que llegó a Madrid, junto con su esposa de origen asturiano, en los albores del siglo XVIII, con la intención de trabajar para algún noble de la Corte de los Austrias.

En 1725, el matrimonio abrió una pequeña posada y realizó una reforma en la planta baja del edificio, cerrando los soportales existentes. De esta obra ha quedado constancia en una piedra de la entrada en la que figura la fecha. De esta fecha data también el horno de leña de la casa, que aún hoy en día sigue atrayendo a los comensales con sus tentadores olores..

Es curioso que, hasta bien entrado el siglo XVIII, no se permitiera vender en los mesones: carne, vino u otras viandas ya que se consideraba una intromisión que perjudicaba a otros gremios. De esta manera, sólo podía servirse lo que el huésped traía para ser cocinado. De aquí nace la leyenda de que en las posadas españolas sólo se encontraba lo que traía el viajero.

Como hecho anecdótico referido a esta época cabe señalar que el Libro Guinnes de los Records, en su edición de 1987, afirma que un adolescente Goya, allá por 1765, trabajó como friegaplatos en Botín. En esta misma edición se designa a Botín como el restaurante más antiguo del mundo.

Retomemos la historia de la Casa: El matrimonio Botín murió sin descendencia por lo que se hizo cargo del negocio un sobrino de la esposa de Botín llamado Candido Remis...de aquí el nombre que desde entonces lleva el negocio: Sobrino de Botín.

En el siglo XIX se reforma nuevamente la planta baja: Se construye entonces el friso de madera policromada con pan de oro de la entrada, así como los escaparates y el mostrador de pastelería en el que se vendían pestiños, barlillos, suizos y glorias de crema. Por aquel entonces Botín se consideraba una Casa de Comidas porque el término “Restaurante” sólo lo utilizaban algunos establecimientos, muy pocos y exclusivos, que deseaban emular a los locales parisinos.

Fuente: http://www.elalmanaque.com y http://www.botin.es/